Nunca se debe matar un ruiseñor

Alabama, años 30 del siglo pasado. Una niña de ocho años mira el pequeño mundo que la rodea… Los acontecimientos de un verano la hacen madurar, y ver qué lento es el avance de la libertad y qué fuertes las garras de los prejuicios establecidos.

Ya puestos, viene bien leerse el libro y hacer una sesión de cine para recordar a Gregory Peck como Atticus, el abogado defensor 😉

Mar

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